¡Que vivan los novios!

Ana López Guzmán  - viernes, 20 de junio de 2008

¡Que vivan los novios!

Ruth Nuñez y Alejandro Tous nos hablan de su último episodio en la serie 'Yo soy Bea'.

Querían que la magia llegara hasta el final porque “la historia de Bea y Álvaro es como un cuento y tenía que acabar”, aseguran Ruth Núñez y Alejandro Tous. No sabemos si comerán perdices y serán felices, pero sí que tendrán una boda “muy al estilo de Bea”, asegura Alejandro.

Para Ruth, el mejor momento del que será su último episodio en ‘Yo soy Bea' es el baile que habrá después del ansiado ‘sí, quiero'. “Ese momento es un regalo. Bea estará desbordada de la alegría”, dice. Ahora los protagonistas se van, pero la serie continúa y sólo piden una cosa a sus compañeros: “Que mantengan el nivel de audiencia”.

Primero salió de su burbuja y conoció la parte más dura del mundo real: el trabajo poco reconocido y la envidia y la burla de sus compañeros; más tarde reforzó su autoestima , escaló los empinados peldaños del éxito y sufrió la amargura de un amor no correspondido, la decepción y el engaño.

Metamorfósis

Después de colmar su metamorfosis con una transformación física radical y desprenderse de la “armadura” que parapetaba todas sus inseguridades, la Bea que los espectadores de Telecinco conocieron en julio de 2006 culminará la realización de sus sueños con una espectacular boda con Álvaro Aguilar en el episodio especial de prime time (22:30 horas) que la cadena emitirá mañana viernes y que pondrá fin a la historia que ambos han protagonizado en 'Yo soy Bea'.

Por su parte, Be también vivirá uno de los momentos más cruciales de su vida cuando descubra la traición de su novio Toni pocas horas antes de pasar por el altar y cuando su vida se cruce con la de Roberto.

Don Álvaro, o la batalla contra el sino

A pesar de que Álvaro ha confesado que la última cadena de engaños formaba parte de un plan para conseguir el amor de Bea, la joven no le cree: le ha mentido demasiadas veces y nada de lo que pueda hacer o decir le hará cambiar de opinión. Desolado, Álvaro sólo ha encontrado una salida: acelerar el proceso de compraventa para recuperar Bulevar 21 y la confianza de su amada.

Bea sólo tiene una manera de desahogarse: volver a contar sus sentimientos a los siempre fieles “feonautas”. Entonces el destino vuelve a darle una sorpresa y recibe la oferta de publicar su blog en castellano e inglés y lanzarlo a nivel internacional, pero para ello la joven debe trasladarse a vivir a Miami esa misma semana.

Una vez que Álvaro ha conseguido sus objetivos y Diego ha sido detenido por realizar una transacción ilegal de capitales, el joven ve allanado el terreno para declararse ante Bea definitivamente, sin saber que su amada ultima los preparativos de un viaje que la alejará para siempre de su vida en España.

Be y Bea: dos mujeres y un traje de novia

Cuando Álvaro renuncia a la dirección de Bulevar 21 ante toda la plantilla y comunica que su objetivo principal es recuperar a Bea, ésta ha decidido pasar página y está a punto de marcharse a Miami con la oferta de la Editorial Miraflori. Por otra parte, Be descubre que Toni manipuló su entrevista y, conmocionada, acude en busca de Bea para hablar con ella y pedirle consejo.

Bea le dice que escuche su corazón y que bajo ningún concepto se deje influir por la presión familiar que ha generado la inminente boda. Cuando están en plena conversación, aparece Álvaro y realiza ante su amada una emotiva declaración de amor que redunda en la cancelación del viaje a Miami.

Todos deciden trasladarse al lugar del enlace, en el que los invitados esperan impacientes la llegada de la novia. Serán Álvaro y Bea quienes, aprovechando la ocasión, anuncien su intención de contraer matrimonio en ese mismo momento, para sorpresa de todos los presentes.

Crónica de una boda anunciada.

El vestido

El vestido de boda de Bea es de Aire Collection de Rosa Clará.Se hicieron tres ramos diferentes para ver cuál quedaba mejor. Finalmente se eligió uno formado por calas. Para la decoración, se dispusieron dos columnas de mármol en el altar, se arrojaron pétalos de rosa por el suelo y se colocaron flores en los árboles del jardín. Carmelo, el padre de la novia, será el padrino del enlace . Lo improvisado del acontecimiento propiciará que Gonzalo desempeñe un atípico papel de “madrina”.

En lo bueno y en lo malo

Más de un llanto le ha costado a Bea, pero al final caminará hacia el altar. "Él es muy loco y ella muy buena, pero ambos son muy blancos por dentro", opina el actor.

Es duro ser 'el guapo'

"Ojalá yo hubiera sido Bea", bromea Alejandro. Y es que "ser galán es raro, siempre tienes que mantener el tipo", dice.

De regalo, una boda

"El cambio de Bea es un cambio eterno, pero consigue todo siendo fea". ¿Su recompensa? Esta boda.

Fuente: que.es/